Reial Monestir de Santa Isabel

c/ Rocabertí 12 - 08017 Barcelona


Tlfno: 93 204 24 33 - 636 71 99 53

E-mail: moneastir@monestir.org

FUNDACIÓN Y PRIMEROS SIGLOS


El origen de este Monasterio se remonta al s. XVI. Parece ser que unas santas mujeres decidieron vivir en recogimiento en una modesta casita. Como Terciarias de San Francisco practicaban su caridad atendiendo a los enfermos del cercano Hospital de la Santa Cruz.


En el 1554 se consigue la donación de una casa mayor en la calle d´en Borra, y solicitan y obtienen, del vicario general de Barcelona, la licencia para erigir una capilla o iglesia bajo el título de Santo Cristo del Monte Calvario, dependiendo  de la parroquia de la Iglesia del Pí.


Fecha histórica fue la de 1561. El 14 de octubre de ese año pidieron licencia a monseñor Cassador para abrir una puerta a la calle d´En Borra y de esta manera el oratorio de la casa religiosa se elevó a iglesia pública, que pusieron bajo el patrocinio de santa Isabel, reina de Hungría.


La fundación canónica del monasterio fue el 9 de marzo de 1564. El rey Felipe II, que había convocado Cortes en Barcelona, también asistió a la ceremonia, acompañado de toda la corte, nuncio, prelados y caballeros nobles. Tras asistir a la ceremonia, acogió bajo su protección a la comunidad y ordenó que se les diera una limosna anual de 300 escudos .


A lo largo del S. XVII y XVIII acogieron a otras monjas por distintas circunstancias , como las de Puigcerdá, las de Perpiñán o las de  San Omer en Francia.


Es el 1776 el obispo emérito, Rvdo P. José Climent,  enterado de la penuria de las monjas, sufragó la construcción de dos casitas dentro del recinto monacal colindante con la calle Xuclá. Gracias a las rentas de las mismas el monasterio pudo sobreponerse un poco a su penuria. Agradecida la comunidad colocó una lápida que hoy día se conserva en el claustro del Monasterio de Sarriá.


Las exclaustraciones de principios del S. XIX supusieron el abandono de la comunidad del convento. Tras la desamortización  la propiedad fue adquirida en 1840 por el “Fomento de Ilustración de esta capital”. Doce monjas durante este periodo siguieron viviendo en comunidad en unas casitas cercanas al Monasterio.


El Sr. Sebastián Antón Pascual e Inglada adquirió las acciones libradas por el “Fomento de Ilustración” y las dejó en su testamento a favor del Monasterio de Santa Isabel. Dicha donación fue ejecutada por la viuda del Sr. Pascual, Mª Asunción de Bofarull y Plandolit , a favor del Monasterio y se hizo libre de cargas ante notario en 1877.